Qué es Mindfulness
La atención plena se trata de estar completamente despiertos en nuestras vidas, de percibir la exquisita intensidad de cada momento. También de tener acceso inmediato a nuestros propios recursos internos para la transformación. Jon Kabat-Zinn.
Mindfulness es una palabra inglesa que se traduce al castellano como Atención Plena. El término inglés viene a ser la traducción de Sati, una palabra del idioma Pali, usado en los primeros textos budistas. Aunque la práctica de la atención plena, tal y como lo conocemos en occidente, tiene su origen en el budismo, no está vinculada a ninguna creencia religiosa, sino que se trata de una práctica cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas.
Mindfulness es la práctica de prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente. A través de ella aprendemos a observar con mayor claridad nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, cultivando una actitud de presencia, apertura y aceptación.
En nuestra vida cotidiana es frecuente que actuemos de forma automática, atrapados en preocupaciones sobre el futuro, recuerdos del pasado o pensamientos repetitivos que ocupan nuestra mente. El mindfulness nos invita a regresar una y otra vez al momento presente, desarrollando una atención más estable y consciente.
La práctica continuada de mindfulness permite reconocer con mayor claridad lo que ocurre en nuestro interior y en nuestro entorno. Esta conciencia favorece una relación más equilibrada con nuestras emociones, reduce la tendencia a reaccionar impulsivamente y nos ayuda a responder a las situaciones de una manera más serena y adecuada.
La práctica del mindfulness no pretende eliminar los pensamientos ni evitar las emociones difíciles. Tampoco busca alcanzar un estado especial de calma permanente. Su propósito consiste en aprender a relacionarnos de una manera diferente con nuestra experiencia. Cuando desarrollamos la capacidad de observar sin reaccionar automáticamente, descubrimos que podemos afrontar las situaciones cotidianas con una mayor claridad, serenidad y equilibrio.
Por eso el mindfulness no se limita a los momentos de meditación formal. Su verdadera riqueza aparece cuando comenzamos a llevar esa atención consciente a la vida diaria: a nuestras relaciones, al trabajo, a las decisiones que tomamos y a la forma en que respondemos a los desafíos de cada día.
Más allá de una técnica de meditación, el mindfulness puede llegar a ser una forma de vivir. Una actitud basada en la presencia, la aceptación y la capacidad de habitar plenamente cada experiencia tal como se presenta.
A través de la práctica descubrimos que siempre existe un espacio entre lo que ocurre y nuestra respuesta. En ese espacio reside una mayor libertad para elegir cómo queremos vivir cada momento de nuestra vida.
Cómo se práctica
La atención plena no puede comprenderse únicamente a través de conceptos o explicaciones. Su verdadera integración y comprensión surge de la experiencia directa y de la práctica continuada.
Tradicionalmente se distinguen dos formas complementarias de práctica: la práctica formal y la práctica informal.
La práctica formal consiste en reservar un tiempo específico para detenernos y dirigir conscientemente la atención hacia nuestra experiencia presente. Habitualmente se realiza a través de la observación de la respiración, las sensaciones corporales, los sonidos, los pensamientos o las emociones, desarrollando una actitud de apertura, curiosidad y aceptación.
La práctica informal consiste en trasladar esa misma atención consciente a las actividades cotidianas de la vida diaria. Caminar, comer, conversar, trabajar o realizar cualquier tarea pueden convertirse en oportunidades para estar más presentes y conscientes de nuestra experiencia momento a momento.
Ambas formas de práctica se complementan y enriquecen mutuamente. Mientras la práctica formal fortalece nuestra capacidad de atención y presencia, la práctica informal nos permite integrar el mindfulness en la vida cotidiana, convirtiéndolo progresivamente en una forma de vivir más consciente y plena.

